Escrito por: Mariel Vaca Duabyakosky
Vicepresidenta de Juventud Liberal de América Latina y el Caribe – JULAC.
En un mundo donde las libertades enfrentan constantes amenazas y las instituciones democráticas se ven debilitadas por la corrupción y el autoritarismo, la defensa de estos pilares es más relevante que nunca en Latinoamérica. La II Asamblea General de JULAC, realizada el 28 de noviembre de 2024, en Santiago de Chile, se estableció como un espacio clave para reflexionar sobre estos desafíos y trazar estrategias que permitan a las juventudes liderar un cambio significativo.
Juventud Liberal de América Latina y el Caribe, o también conocida como, JULAC es una organización comprometida con la promoción de los valores liberales, los principios democráticos y el fortalecimiento de la juventud en la región. Su objetivo principal es fomentar la conciencia política, el compromiso cívico y proporcionar una plataforma para que los jóvenes participen activamente en la configuración del futuro de sus países.
La libertad, entendida como el derecho a expresarse, elegir y participar en la construcción de una sociedad, se ha visto limitada en varios países latinoamericanos. Restricciones al acceso a la información, la censura de medios de comunicación, la persecución a activistas y la violación a DDHH son realidades persistentes en la región.
La defensa de las libertades no puede desvincularse de la institucionalidad. Instituciones fuertes y transparentes son fundamentales para garantizar el respeto a los derechos humanos y el desarrollo de sociedades libres. En palabras de Gloria Hutt, Presidenta de Evopoli: “La libertad y democracia tiene enemigos y hay que trabajar para protegerlas”.
Estas reflexiones llevaron a un análisis del papel que juegan las instituciones en el mantenimiento de las libertades. Organismos como parlamentos, cortes judiciales y defensorías del pueblo son esenciales para limitar los abusos de poder. Sin embargo, su eficacia depende de la transparencia, independencia y legitimidad con las que operen.
Los participantes abordaron ejemplos concretos, como el caso de Chile, donde las instituciones han servido como bastiones de estabilidad democrática. En contraste, las crisis institucionales en países como Venezuela, Nicaragua, Bolivia y El Salvador, evidencian los riesgos de la captura institucional y la fragilidad de las democracias cuando estas estructuras no se fortalecen.
La Asamblea de JULAC no solo fue un espacio de elecciones de nuevos líderes para el board directivo, sino también un entorno de conversación de los siguientes pasos que se deben tomar en cuenta como institución. Las reflexiones claves de líderes como Javier Albán de FNF Países Andinos, quien hablo sobre la democracia liberal como problema de acción colectiva. Además, el inspirador discurso de Bram Roodhart, presidente de IFLRY, recordó la importancia de seguir trabajando con determinación y colaboración.
En un contexto donde los desafíos a las libertades e instituciones no respetan fronteras, la colaboración internacional se convierte en una herramienta indispensable para enfrentar problemas, anteriormente mencionados. La II Asamblea General de JULAC, dejó un mensaje claro: las juventudes tienen un papel protagónico en la defensa de las libertades y el fortalecimiento institucional en Latinoamérica.
El compromiso, la innovación y la colaboración pueden generar cambios profundos y duraderos. Como se discutió, “la libertad y la institucionalidad no son conceptos abstractos; son los cimientos sobre los cuales se construye una sociedad justa y democrática”. Este llamado a la acción reafirma la misión de JULAC de transformar ideas liberales en acciones concretas.



