Planeamiento urbano, seguridad ciudadana y sostenible para el desarrollo en Perú

Urbano seguro, formal y sostenible

Escrito por: Ema Arellano Pacheco.

Chiclayo, conocida como «la Capital de la Amistad», enfrenta una serie de desafíos en su sistema de transporte que impactan la vida diaria de sus ciudadanos. La situación actual es alarmante: el desorden vehicular, la falta de educación vial y falta de señalización adecuada, se han convertido en obstáculos significativos para una movilidad segura y eficiente. Sin embargo, en medio de esta crisis, surge una oportunidad única para que la comunidad se una y trabaje en soluciones reales y sostenibles.

El sistema de transporte en Chiclayo presenta problemas que requieren atención urgente. La educación vial es insuficiente; muchos ciudadanos, incluidos los transportistas, desconocen o no respetan las normas de tránsito. Esta falta de conocimiento y respeto por las reglas genera un aumento en los accidentes y el caos en las calles y avenidas. La infraestructura limitada, caracterizada por una señalización escasa o inexistente, afecta la seguridad de peatones, ciclistas y personas con discapacidad. Además, el transporte informal, como combis, taxis y mototaxis, prolifera sin control, creando un ambiente de inseguridad y desorden.

La situación se agrava por la débil regulación y fiscalización que permite que estas problemáticas persistan sin solución. Actualmente, Chiclayo cuenta con más de 20,000 taxis, de los cuales solo 5,000 están registrados. Esta informalidad contribuye a una ola de asaltos y a un ambiente caótico en la ciudad. La falta de señalización y la escasa semaforización son factores que agravan esta triste realidad.

A pesar de estos desafíos, existen ejemplos alentadores de cómo la participación ciudadana puede marcar la diferencia. Una jornada de sensibilización organizada por la Municipalidad Provincial capacitó a más de 500 transportistas en buenas prácticas viales, demostrando que el compromiso colectivo puede generar resultados positivos. Estas acciones, aunque iniciales, reflejan el potencial que tienen las iniciativas locales cuando cuentan con el apoyo de la comunidad y las autoridades.

La participación activa de los ciudadanos es fundamental para transformar el sistema de transporte en Chiclayo. Cada ciudadano que respeta las normas, cada transportista que se capacita y cada autoridad que escucha está contribuyendo a un cambio necesario. La colaboración entre la comunidad y las autoridades puede ser el catalizador para implementar soluciones efectivas que mejoren la movilidad y la seguridad en las calles.

A nivel nacional, el Perú ha asumido compromisos importantes en el marco de la Agenda 2030 de la ONU, donde el transporte juega un papel clave para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El ODS 11 busca promover sistemas de transporte seguros, accesibles y sostenibles, haciendo de las ciudades lugares más inclusivos. En este contexto, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) trabaja en el Plan Nacional de Transporte Urbano Sostenible (PNTUS), diseñado para reducir la informalidad, fomentar la movilidad eléctrica y priorizar el transporte público eficiente.

Según la nota de prensa del Ministerio de Transporte y Comunicaciones, de fecha 24 de setiembre del 2024, en el marco de los esfuerzos por mejorar el sistema de transporte urbano en Chiclayo, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, a través del Programa Nacional de Transporte Urbano Sostenible (Promovilidad), ha confirmado el inicio de los actos previos para la elaboración del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). Este plan, que será financiado con fondos de cooperación de la Unión Europea, conocidos como fondos LAIF, busca optimizar el transporte urbano en la ciudad, promoviendo un sistema integrado que mejore la calidad de vida de sus habitantes y fomente la movilidad sostenible. En el encuentro de trabajo, el equipo técnico de Promovilidad, encabezado por la directora ejecutiva Nérida Aucahuasi, explicó a la alcaldesa provincial de Chiclayo, Janet Cubas Carranza, y al gerente municipal, Carlos Paredes García, los requerimientos y procedimientos del PMUS que se diseñará como parte del convenio marco vigente suscrito entre ambas instituciones.

Chiclayo tiene en sus manos la oportunidad de reinventarse y transformarse en una ciudad donde el transporte sea un reflejo de la colaboración y el esfuerzo colectivo. La educación vial debe ser una prioridad, y las autoridades deben trabajar en conjunto con la comunidad para promover campañas de sensibilización que fomenten el respeto por las normas de tránsito. La implementación de una señalización adecuada y la mejora de la infraestructura son pasos necesarios para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía.